Conectas el correo y el WhatsApp de empresa. Amaoto ordena cada conversación e identifica qué clientes son rentables — y se encarga del seguimiento sin que tengas que pedírselo.
Cuando Lucía te escribe, ya tienes todo ahí.
→ Empieza gratis 7 días — Sin tarjetaAcceso founder: 29 €/mes · Se mantiene mientras tu cuenta esté activa
Sin permanencia · Cancela cuando quieras
En el grupo interno, tu compañero de ventas: “¿Sabemos algo de Lucía, la de Gestoría Alhambra?”
Nadie contesta. Nadie sabe nada nuevo.
Lucía pidió el presupuesto final el jueves por email. Ese correo lo abre solo Marta, que estuvo fuera toda la semana.
El presupuesto: 3.800 €.
Lucía ya lo solucionó con otra empresa.
La conversación con Lucía existe. Su presupuesto de 3.800 € sigue repartido en cuatro sitios.
El email de empresa que solo lo revisa Marta.
El WhatsApp del cliente que lo tiene tu compañero de marketing.
El presupuesto en un Drive que no sabes muy bien en qué carpeta anda.
El seguimiento que depende de que alguien saque tiempo — o incluso se acuerde.
Mira tu bandeja ahora mismo.
¿Lo ves? Un hilo con 17 mensajes, algunos con adjuntos. El último es tuyo, de hace nueve días. Nueve días. Otro presupuesto enviado sin seguimiento. Y a Lucía la tienes en espera.
Un cliente al que han escrito dos personas distintas diciendo cosas distintas.
No es un caso raro. No es solo esta semana.
No es que nadie haga su trabajo. Es que el trabajo no tiene memoria.
Conectas el correo y el WhatsApp de empresa. Clic, clic y aceptar. Cuando Lucía te escribe, el contexto completo y sin ruido ya lo tienes, de un solo vistazo — sin cambiar de ventana, sin buscar en hilos. Un agente, además, te acompaña de manera invisible en cada conversación.
El cliente no lo ve. Respondes y resuelves por WhatsApp, por email, dentro del mismo hilo donde ya estabas. Desde el móvil. Con un mensaje de voz. Sentado en la oficina o desde la cafetería.
Añades contexto o mandas cualquier documento en un clic, sin salir de la conversación. Todo desde la misma ventana.
Cuando un presupuesto se queda sin respuesta, el agente hace el seguimiento — personalizado y adaptado a lo que Lucía necesita resolver en ese momento. No chatbot. Se detiene solo en cuanto la cliente contesta — o en cuanto decides escribirle tú antes; el agente recoge tu interacción y recalcula el nuevo seguimiento a partir de ahí.
El agente puntúa cada cliente por lo que te ha hecho ganar y por su ticket medio. Dejas de perseguir al que no te va a rentar — el que apenas te compra pero te escribe mucho.
Mandas el presupuesto. Tres días sin respuesta: el agente escribe por WhatsApp. Cinco días: escala al email. Sin respuesta: te avisa a ti. Se para solo en cuanto el cliente contesta.
Un solo hilo por cliente: su email, su WhatsApp, sus documentos. "¿Quién le escribió?" deja de ser la pregunta.
Precio, disponibilidad, estado del proyecto: lo resuelve él, dentro del chat. Tú solo ves lo que necesita tu intervención.
No ves Contrato_Juan_2026_borrador2.pdf. Ves: "Juan paga a 30 días. Su contrato vence en 45. Le has facturado 5.400 € este año."
VeriFactu de serie. Conectas tu cuenta BeeL y facturas desde el mismo chat donde gestionas al cliente.
Amaoto no solo hace seguimiento de los que ya tienes. También busca nuevos en LinkedIn. El lunes tienes una lista priorizada de a quién merece la pena escribir — con un borrador de seguimiento listo para que digas: ok, o cambio esto.
Un CRM clásico te pide que lo alimentes con datos. Registra esta llamada. Actualiza ese estado. Mueve la tarjeta.
Ahí trabajas tú para el CRM. Y no debería ser así.
Amaoto trabaja para ti. Se conecta al correo y al WhatsApp que ya usáis, lee lo que pasa y ordena solo. Tú apruebas y diriges.
Tú trabajas para el CRM
El agente trabaja para ti
El equipo tiene que actualizar el CRM
El equipo supervisa y aprueba
Persigues el seguimiento
El agente lo hace, con memoria y contexto
Buscas el contexto antes de hablar
Ya está cuando abres el hilo. De un vistazo.
Facturas en otra app
Facturas desde donde gestionas al cliente. Del chat a la AEAT
El cliente nota que hay un sistema
El cliente solo nota que siempre hay alguien
| Tú trabajas para el CRM | El agente trabaja para ti |
| El equipo tiene que actualizar el CRM | El equipo supervisa y aprueba |
| Persigues el seguimiento | El agente lo hace, con memoria y contexto |
| Buscas el contexto antes de hablar | Ya está cuando abres el hilo. De un vistazo. |
| Facturas en otra app | Facturas desde donde gestionas al cliente. Del chat a la AEAT |
| El cliente nota que hay un sistema | El cliente solo nota que siempre hay alguien |
Launch 49 €/mes | Advanced 149 €/mes | Pro 249 €/mes | |
|---|---|---|---|
| Bandeja unificada + scoring | |||
| El agente responde | |||
| Facturación VeriFactu | |||
| Agente con correo propio | |||
| Seguimiento de presupuestos | |||
| Habilidades avanzadas del agente | |||
| KitBook + CRM completo | |||
| Multi-empresa + tu marca | |||
| Habilidades a medida de tu sector | |||
| Captación proactiva en LinkedIn |
Los primeros 50 clientes entran en Launch a 29 €/mes. Ese precio se mantiene mientras tu cuenta siga activa.
Ver planes completos →Si en 30 días no le sacas valor a Amaoto, te devolvemos el pago.
Sin formularios. Sin preguntas. Escribes un email y te devolvemos el dinero ese día.
Tu compañero de ventas pregunta por Lucía.
Esta vez la respuesta está en el hilo. De un vistazo. El recordatorio salió el jueves. Lucía respondió ayer. La reunión es el martes.
Nadie tuvo que acordarse. Nadie tuvo que buscar. Se ha cerrado la venta.
Y a las nueve, en la bandeja, ya tienes algo más: Amaoto te ha preparado, sin que se lo pidieras, un regalo — tres perfiles de LinkedIn parecidos a Lucía y una secuencia personalizada lista para ellos.
No es una sugerencia de un chat. Es trabajo ya hecho, esperando tu aprobación.
Eso es lo que se compra con 29 € al mes.
Precio normal Launch: 49 €/mes.
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